Cambiando tu guardarropas de invierno a primavera-y-verano

Cambiando tu guardarropas de invierno a primavera-y-verano

Tu casa puede estar siempre en óptimas condiciones, ¡pero aquí hay algunos consejos para manejar tu cambio de guardarropa!


Una mañana nos levantamos y simplemente sucedió –llegó como una oleada de aroma a primavera. El aire estaba vigorizante, la mañana fresca, y si mirábamos de reojo, casi podíamos visualizar los primeros botones florales en los árboles.

Nos emocionamos. Y enseguida empezamos a planear nuestra ropa primaveral.

Por supuesto que esto significa que primero se tiene que ir todo nuestro vestuario de invierno. Y aunque no estemos totalmente listas para decirle adiós a nuestras botas, gorros y bufandas, estamos muy cerca de estarlo. (Por favor, ¡qué llegue pronto!)

Pero antes que empieces a preparar las cajas de cartón hay algo que debes saber, hay una manera mucho mejor de guardar tus preciadas prendas invernales. Aquí hay algunos consejos para mantener tu ropa en perfecto estado hasta la próxima temporada de otoño e invierno.

Paso 1: Límpialo TODO
No cedas a la tentación de no lavar esa falda o ese cárdigan que solo usaste una vez. Es importante lavar toda tu ropa antes de almacenarla para el siguiente invierno. Porque esto es lo que pasa: cualquier mancha, olor o grasa persistente, puede decolorar tu prenda favorita o atraer polillas a los jeans que más te gustan. Simplemente no lo hagas. Mejor, busca el Tide y dale una última lavada, al menos por esta temporada, a tu ropa de invierno.

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Paso 2: Dobla, no cuelgues
Aun si regularmente cuelgas toda tu ropa, no querrás hacerlo hasta el próximo año. Dejar la ropa en ganchos y sin usar por largos períodos de tiempo puede causar que tus suéteres, abrigos y otras prendas se deformen. Para la mayoría de tu ropa, es simplemente mejor doblarla y guardarla. Y si definitivamente necesitas dejar algo colgado, utiliza esas prácticas cintas cosidas en forma de anillos (para eso están).

Paso 3: Invierte en almacenamiento hermético
Cuando vas a guardar tu ropa por mucho tiempo, los recipientes plásticos se convierten en tus mejores aliados. Compra algunas de esas cajas de plástico bien resistentes y almacénalas en un lugar fresco, seco, oscuro. Asegúrate de etiquetar cada recipiente, para que después puedas identificar (y sacar, si lo necesitas) tus cosas más fácilmente.

Paso 4: Mantén fuera los malos olores
Olvídate de esas bolas malolientes de naftalina de la abuela, que de hecho son peligrosas para niños y mascotas, y cámbialas por bolsitas de lavanda, trocitos de cedro u otros neutralizadores naturales de mal olor. Luego, coloca algunas toallitas de secadora Bounce entre los pliegues de tu ropa, y para que todo se mantenga bien fresco, aplica un poco de aerosol Febreze al guardar tus cosas.

Paso 5: Guarda tus zapatos en las cajas originales
Trata de guardar los zapatos, especialmente las botas, en sus cajas originales o en cajas plásticas de tamaño similar. Tú misma puedes ayudar a mantener todo en buena forma invirtiendo en unos moldeadores o unas hormas para calzado, o súmate al estilo hazlo tú misma con moldeadores hechos en casa. Inténtalo cortando barras flotantes para piscina, botellas de agua vacías, revistas enrolladas, etc. Cualquier cosa que quepa dentro de tus zapatos y botas, sin que los estire, cumple el propósito. Estarás prolongando la vida útil de tus zapatos manteniéndolos cubiertos, protegidos y en buena forma para su próxima temporada.

Ahora dinos tú, ¿qué consejos y trucos favoritos tienes para guardar tu ropa?

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